Mi camino hasta aquí…
A nivel biográfico
Nací en Barcelona, pero mi vida siempre ha ido mucho más allá de cualquier ciudad. Crecí entre lápices, manga y curiosidad infinita. Estudié Antropología porque siempre me ha obsesionado entender a las personas, sus símbolos y sus maneras de vivir. A los 18 me lancé a viajar sola y, desde entonces, no he parado: he pisado todos los continentes, he trabajado en el sector social durante años y he dejado que cada experiencia me transformara.
Aunque el tatuaje siempre estuvo rondando mi vida —mi cuerpo está lleno de tinta desde muy joven y mi círculo siempre ha estado lleno de artistas—, nunca imaginé que acabaría dedicándome a ello de forma profesional. Todo cambió durante la pandemia, cuando el surf apareció en mi vida y me obligó a replantearme muchas cosas. Entre el desgaste del trabajo social y esa necesidad tan real de vivir de manera más libre, entendí que era el momento de hacer un giro.
A los 30 decidí escucharme de verdad. Dejé atrás lo que ya no me hacía bien y me tiré de cabeza al tatuaje. Ese salto fue un punto de no retorno: desde el primer día me di cuenta de que aquí sí vibraba, aquí sí era yo. Llevo algo más de un año tatuando profesionalmente, y cada pieza es una prueba de que seguir mi intuición fue la mejor decisión que he tomado.
Lo que me mueve… Hobbies y Pasiones
Cuando no estoy tatuando, sigo alimentando todo lo que me inspira. Viajar forma parte de mi ADN: me encanta escaparme con la tabla, descubrir nuevas culturas, perderme por Asia y dejar que cada lugar me sorprenda. El surf es mi raíz más reciente, pero una de las más potentes; me conecta, me centra y me recuerda que todo en la vida es movimiento.
También soy muy de patinar, de jugar, de frikear con videojuegos y de perderme en mundos de anime o lore infinito. Me inspiran los personajes, las historias y la estética; de ahí salen muchos gestos, emociones y formas que luego se transforman en tinta.
Y, para equilibrar tanta energía, practico yoga siempre que puedo. Es mi manera de volver a mí, de respirar, estirar y aterrizar todo lo que llevo dentro.
Al final, todo lo que hago fuera del estudio —viajar, surfear, patinar, jugar, leer, hacer yoga— acaba filtrándose en mi manera de crear. Cada una de esas pasiones alimenta mi imaginario y mi forma de ver el arte.
Si quieres ver cómo se mezclan el mar, el viaje, el anime y el new school en mi trabajo, pásate por mi galería. Ahí es donde mi estilo habla solo.
Mi manera de tatuar… Mi estilo
Mi estilo es una mezcla muy viva de todo lo que me ha marcado: el movimiento del surf, la fuerza del graffiti, el color del new school y la estética japonesa que llevo conmigo desde niña. Trabajo con líneas dinámicas, volúmenes exagerados y una paleta vibrante que busca transmitir energía y carácter.
Del surf me llevo la fluidez y ese toque psicodélico que da vida a mis composiciones. Del graffiti, la saturación, la actitud y la exageración. Y del mundo del anime y el manga, las expresiones intensas, el gesto y la narrativa visual que siempre me ha obsesionado.
También aparece de forma natural mi conexión con Japón: yokais, máscaras, olas y símbolos reinterpretados con mi propio lenguaje, más colorido y expresivo.
Mi estilo no es una suma de influencias, sino una fusión que sigue evolucionando conmigo: mar, viaje, color y cultura pop convertidos en tinta con alma propia.