¿Por qué el Irezumi no se hace en una sesión? La paciencia como técnica La primera pregunta que aparece cuando alguien ve una espalda completa japonesa es siempre la misma: «¿Cuántas horas te llevó?» Y cuando respondo que fueron doce sesiones repartidas en dos años, a veces veo decepción. Como si la paciencia fuera un defecto, como si el tiempo fuera el enemigo del arte, como si un tattoo de calidad debería nacer rápido para […]